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MLB12 min de lectura17 de septiembre de 2026

Crónica y balance: Texas remonta, Eovaldi apaga a Boston y los Rangers alcanzan a Houston en la cima del Oeste

Los Texas Rangers vencieron 7-3 a Boston con una actuación magistral de Nathan Eovaldi y empataron a Houston en la cima de la División Oeste de la Liga Americana.

GS
Gerardo Sanchez (MatchdayMX)
Crónica y balance: Texas remonta, Eovaldi apaga a Boston y los Rangers alcanzan a Houston en la cima del Oeste
Claves del contenido: • Los Texas Rangers derrotaron 7-3 a los Boston Red Sox en Globe Life Field, logrando su cuarta victoria consecutiva. • Nathan Eovaldi dominó desde el bullpen con cuatro entradas en blanco, retirando a los últimos 11 bateadores que enfrentó. • Con este triunfo, Texas iguala a los Houston Astros en la cima de la División Oeste de la Liga Americana con marca de 76-76.

ARLINGTON — Septiembre llegó con presión para los Texas Rangers y, cuando prácticamente cada partido comienza a sentirse como uno de postemporada, el equipo encontró una de sus victorias más importantes del año.

Los Rangers vinieron de atrás en dos ocasiones, explotaron con un rally de tres carreras durante la séptima entrada y derrotaron 7-3 a los Boston Red Sox este miércoles 16 de septiembre en Globe Life Field, consiguiendo su segunda victoria consecutiva sobre Boston y alcanzando a los Houston Astros en la cima de la División Oeste de la Liga Americana.

Brandon Nimmo conectó el doble que rompió el empate, Ezequiel Duran agregó un sencillo de dos carreras y Nathan Eovaldi realizó un extraordinario trabajo de cuatro entradas en relevo para mantener completamente apagada a la ofensiva de Boston.

Texas terminó con 13 imparables contra solamente tres de los Red Sox.

Y después de comenzar la noche detrás de Houston en la clasificación, los Rangers terminaron con exactamente la misma marca que los Astros:

76-76.

La batalla por el Oeste está completamente encendida.

Boston golpea inmediatamente

MacKenzie Gore apenas comenzaba su trabajo cuando los Red Sox lo castigaron.

Boston colocó un corredor en circulación y apareció Willson Contreras.

El primera base encontró un lanzamiento de Gore y lo mandó por encima de la cerca.

Cuadrangular de dos carreras.

Red Sox 2, Rangers 0.

Era el home run número 27 de Contreras, la mayor cantidad dentro del equipo de Boston esta temporada.

El batazo colocó inmediatamente presión sobre unos Rangers que llegaban al encuentro sabiendo perfectamente lo que estaba en juego.

Texas necesitaba ganar.

Houston había perdido horas antes.

La oportunidad estaba ahí.

Pero Boston acababa de tomar una ventaja de dos carreras antes de que los Rangers siquiera llegaran por primera vez a batear.

La respuesta fue inmediata.

Jake Burger responde

El abridor de Boston, Jake Bennett, tampoco tuvo una primera entrada tranquila.

Texas comenzó a colocar corredores y Jake Burger encontró la manera de reducir rápidamente la diferencia.

Burger conectó un doble por regla que llevó a Justin Foscue hasta el plato.

Boston 2, Texas 1.

Los Rangers no habían conseguido empatar, pero aquella carrera resultó importante.

En lugar de permitir que el cuadrangular de Contreras estableciera el tono de toda la noche, Texas respondió prácticamente de inmediato.

Bennett consiguió terminar la entrada.

Pero la ofensiva local ya había demostrado que no pensaba desaparecer.

Gore consigue estabilizarse

Después de permitir el cuadrangular de Contreras en la primera entrada, Gore encontró cierta estabilidad.

Boston no volvió a generar daño inmediato.

El problema para el zurdo fue el control.

Gore terminó otorgando tres bases por bolas y no consiguió un solo ponche durante su apertura.

Los Red Sox tampoco estaban produciendo demasiados imparables.

De hecho, esa terminaría siendo una de las estadísticas más sorprendentes del encuentro.

Boston consiguió solamente tres hits durante las nueve entradas.

Uno de ellos había sido el cuadrangular de Contreras.

Los Rangers sabían que si conseguían mantener el partido cerrado, tendrían oportunidades para regresar.

Y en la cuarta entrada llegó el empate.

Justin Foscue pone el 2-2

Wyatt Langford consiguió colocarse en circulación.

Después apareció Foscue.

El segunda base conectó un sencillo productor que permitió a Langford recorrer las bases y llegar al plato.

Rangers 2, Red Sox 2.

Partido nuevo.

Texas había borrado completamente la ventaja tempranera de Boston.

Y considerando lo poco que estaban produciendo los Red Sox después del cuadrangular de Contreras, el momento parecía comenzar a inclinarse hacia los Rangers.

Boston, sin embargo, encontró una manera bastante extraña de recuperar la ventaja.

Un balk devuelve la ventaja a Boston

La quinta entrada comenzó complicándose para Gore.

Caleb Durbin consiguió llegar a las bases y posteriormente avanzó hasta tercera.

Con Boston amenazando, Gore cometió un balk.

Durbin recibió automáticamente el derecho de avanzar.

Y cruzó el plato.

Sin imparable.

Sin elevado de sacrificio.

Sin batazo productor.

Red Sox 3, Rangers 2.

Boston estaba nuevamente adelante.

Y la noche de Gore terminó poco después.

El abridor de Texas completó poco más de cuatro entradas y permitió tres carreras sobre solamente dos hits, además de conceder tres pasaportes.

Los Rangers necesitaban que alguien detuviera a Boston.

Entonces apareció Nathan Eovaldi.

Eovaldi cambia completamente el partido

La decisión de Texas terminó siendo fundamental.

Nathan Eovaldi entró desde el bullpen y convirtió el resto de la noche en una pesadilla para los bateadores de Boston.

El derecho estaba realizando apenas su segunda aparición desde regresar de una ausencia de un mes por inflamación en el codo.

No pareció un pitcher buscando recuperar ritmo.

Pareció un abridor completamente dominante.

Eovaldi lanzó cuatro entradas en blanco, permitió solamente un imparable y terminó retirando a los últimos 11 bateadores que enfrentó.

Boston no volvió a anotar.

Y eso abrió la puerta para que Texas regresara otra vez.

Wyatt Langford empata inmediatamente

La ventaja de Boston duró muy poco.

En la parte baja de la quinta, Josh Jung abrió con un doble.

Bennett consiguió dos outs y parecía estar cerca de escapar.

No lo consiguió.

Texas envió a Wyatt Langford a la caja.

Boston decidió recurrir a Greg Weissert.

Langford respondió con un sencillo productor.

Jung anotó.

Rangers 3, Red Sox 3.

Otra vez empate.

Boston había tenido ventajas de 2-0 y 3-2.

Texas había respondido en ambas ocasiones.

El encuentro entró entonces en una batalla de bullpens.

Y ahí Eovaldi estaba dominando completamente.

Jake Bennett mantiene a Boston con vida

Aunque permitió tres carreras, Bennett hizo suficiente para entregar a Boston un partido empatado.

El zurdo trabajó 4.2 entradas, permitió ocho imparables, otorgó solamente una base por bolas y consiguió siete ponches.

No fue una salida sencilla.

Texas colocó corredores constantemente.

Pero Bennett consiguió evitar la entrada grande.

Al menos mientras estuvo sobre el montículo.

El problema apareció después.

Porque los Rangers terminarían encontrando exactamente ese rally contra el bullpen.

Eovaldi retira uno tras otro

Mientras la ofensiva buscaba el batazo definitivo, Eovaldi continuaba acumulando outs.

Uno.

Dos.

Tres.

Boston simplemente dejó de producir.

El derecho permitió un solo imparable durante sus cuatro entradas y no concedió ninguna carrera.

Aquello fue especialmente importante porque Texas tampoco consiguió despegarse inmediatamente.

El partido permaneció 3-3 hasta la séptima.

Cada out de Eovaldi mantenía a los Rangers a solamente un batazo de tomar la ventaja.

Finalmente llegó.

Y el encargado fue Brandon Nimmo.

Nimmo rompe el empate

La parte baja de la séptima comenzó con Corey Seager llegando a las bases.

Después apareció Brandon Nimmo frente al relevista Erik Miller.

Era uno de esos turnos que pueden cambiar una temporada.

Nimmo encontró el lanzamiento.

Conectó un doble.

Seager salió disparado alrededor de las bases y llegó al plato.

Rangers 4, Red Sox 3.

Por primera vez durante toda la noche, Texas estaba adelante.

Globe Life Field despertó.

Pero los Rangers no se conformaron con una sola carrera.

Todavía faltaba el batazo que terminaría rompiendo el encuentro.

Ezequiel Duran explota el estadio

Dos bateadores después apareció Ezequiel Duran.

Texas tenía corredores esperando.

Boston necesitaba desesperadamente un out.

Duran hizo exactamente lo contrario.

Conectó un sencillo hacia el jardín izquierdo.

Jake Burger anotó.

Brandon Nimmo anotó.

Dos carreras.

Texas 6, Boston 3.

En cuestión de minutos, un partido empatado se había transformado en ventaja de tres carreras.

Los Rangers habían conseguido el inning que estuvieron buscando durante toda la noche.

Tres carreras en la séptima.

Y con Eovaldi lanzando como estaba lanzando, aquello parecía una montaña para Boston.

Texas conectó 13 hits

Una de las grandes diferencias del encuentro estuvo en la cantidad de tráfico generado por ambas ofensivas.

Boston: 3 carreras, 3 hits, 1 error.

Texas: 7 carreras, 13 hits, 0 errores.

Los Red Sox consiguieron aprovechar sus pocas oportunidades al comienzo.

Pero prácticamente desaparecieron después.

Texas hizo exactamente lo contrario.

Los Rangers atacaron constantemente.

Josh Jung terminó con tres imparables, mientras Jake Burger y Justin Foscue consiguieron dos cada uno.

No fue una ofensiva construida alrededor de cuadrangulares.

Fue una noche de tráfico constante, dobles, sencillos y producción con corredores.

Y eventualmente terminó rompiendo al bullpen de Boston.

Corey Seager pone la séptima

Texas todavía tenía preparado un golpe más.

En la octava entrada apareció Corey Seager.

Con un corredor en circulación, el campocorto conectó un sencillo productor y aumentó todavía más la diferencia.

Rangers 7, Red Sox 3.

Era la carrera de tranquilidad.

Aunque, viendo cómo estaba lanzando Eovaldi, probablemente los Rangers ya tenían suficiente.

El derecho regresó para terminar su extraordinario relevo.

Boston siguió sin responder.

Cuatro entradas enormes de Eovaldi

Cuando terminó su trabajo, los números de Nathan Eovaldi explicaban perfectamente su impacto:

4.0 entradas. 1 hit. 0 carreras. Últimos 11 bateadores retirados consecutivamente.

Eovaldi terminó acreditándose la victoria y mejoró su marca a 11-9.

No hubo salvamento.

No hacía falta.

Texas había construido una ventaja de cuatro carreras y Eovaldi prácticamente había eliminado cualquier posibilidad de reacción.

Fue una actuación de relevista largo.

Pero con la importancia de una apertura de postemporada.

Boston pierde una oportunidad

Para los Red Sox, la derrota fue frustrante.

Tuvieron ventaja de 2-0.

Después estuvieron arriba 3-2.

Y en ambos casos Texas encontró la manera de responder.

Boston cayó a 82-70, aunque continúa en una posición favorable dentro de la carrera por el comodín de la Liga Americana. Los Red Sox mantenían una ventaja de cinco juegos sobre los White Sox por el segundo puesto de Wild Card al terminar la jornada.

Pero la ofensiva del miércoles dejó mucho que desear.

Después del cuadrangular de Contreras, prácticamente nada.

Tres hits durante todo el partido.

Y ninguno de los últimos 11 bateadores enfrentados por Eovaldi consiguió llegar a base.

Texas aprovecha la derrota de Houston

Aquí aparece la verdadera dimensión de esta victoria.

Horas antes, los Kansas City Royals derrotaron 5-2 a los Houston Astros.

Eso significaba que Texas tenía una oportunidad enorme.

Si ganaba, empataba a Houston.

Ganó.

Los Rangers terminaron el miércoles con marca de 76-76.

Los Astros también: 76-76.

Empate en la cima del Oeste de la Liga Americana.

Houston conserva el criterio de desempate, por lo que Texas todavía tiene trabajo por hacer.

Pero después de 152 partidos, ambos clubes tienen exactamente el mismo récord.

Diez encuentros.

Eso es lo que queda para los Rangers.

Diez partidos para decidir si una temporada que ha tenido absolutamente de todo termina con un campeonato divisional.

Cuatro victorias consecutivas

El momento de Texas difícilmente podría ser mejor.

Los Rangers llegaron a la noche del miércoles con tres triunfos consecutivos.

Ahora son cuatro.

Y las últimas dos victorias llegaron directamente contra Boston.

El martes, Jacob deGrom consiguió ocho ponches durante cinco entradas y Texas se impuso 4-2.

El miércoles fue diferente.

No hubo dominio desde el comienzo.

Texas tuvo que perseguir el marcador.

Dos veces.

Pero terminó encontrando la respuesta.

Una ofensiva que nunca dejó de presionar

El aspecto más importante del ataque de Texas fue su consistencia.

Primera entrada: carrera.

Cuarta: carrera.

Quinta: carrera.

Séptima: tres carreras.

Octava: otra.

Boston nunca consiguió una entrada grande después del primer episodio.

Texas estuvo golpeando durante prácticamente toda la noche.

Josh Jung lideró con tres hits.

Burger y Foscue tuvieron dos.

Nimmo conectó el batazo que rompió el empate.

Duran produjo dos carreras en el momento decisivo.

Seager agregó el seguro.

Fue una victoria construida entre muchos.

Pero hubo un hombre cuyo trabajo permitió que todos esos batazos importaran.

La noche pertenece a Nathan Eovaldi

Brandon Nimmo tuvo el batazo decisivo.

Ezequiel Duran consiguió el golpe que rompió el partido.

Josh Jung conectó tres hits.

Pero la figura terminó siendo Nathan Eovaldi.

Cuando ingresó, Texas estaba en problemas.

Boston acababa de recuperar la ventaja.

MacKenzie Gore estaba fuera.

Los Rangers necesitaban innings.

Eovaldi entregó cuatro.

Necesitaban ceros.

Entregó cuatro.

Necesitaban mantener el partido lo suficientemente cerca para que la ofensiva pudiera regresar.

Lo hizo.

Y cuando los Rangers finalmente explotaron durante la séptima entrada, Boston ya estaba completamente apagado.

De 0-2 a compartir el liderato

La noche comenzó con un cuadrangular de Willson Contreras.

Boston ganaba 2-0.

Parecía que Texas podía desperdiciar una oportunidad enorme después de la derrota de Houston.

Los Rangers nunca entraron en pánico.

Burger respondió.

Foscue empató.

Boston recuperó la ventaja.

Langford volvió a empatar.

Eovaldi comenzó a colocar ceros.

Y entonces llegó la séptima.

Nimmo.

Duran.

Tres carreras.

Después Seager.

Una más.

Y cuando cayó el último out, la clasificación del Oeste tenía una imagen que parecía improbable semanas atrás:

Houston Astros: 76-76.

Texas Rangers: 76-76.

Todavía queda muchísimo por decidir.

Houston posee el desempate.

Boston todavía tiene objetivos importantes.

Y los Rangers todavía deben cerrar la temporada.

Pero después de 152 partidos, Texas tiene exactamente lo que quería.

Una oportunidad.

Marcador final: Boston Red Sox 3-7 Texas Rangers.

Ganador: Nathan Eovaldi (11-9). Perdedor: Erik Miller (4-1). Figura: Nathan Eovaldi — 4.0 IP, 1 H, 0 R y 11 bateadores consecutivos retirados para terminar su actuación. Texas: 76-76. Boston: 82-70.

Los Rangers comenzaron la noche persiguiendo a Boston en el marcador.

La terminaron alcanzando a Houston en la división.

Y con solamente diez partidos por disputar, la pelea por el Oeste de la Liga Americana acaba de ponerse al rojo vivo.

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Redactor Editorial

Gerardo Sanchez (MatchdayMX)

Analista y redactor en MatchdayMX. Cobertura en profundidad de fútbol, táctica, estadísticas avanzadas y pronósticos deportivos.

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