Crónica y balance: Garrett Mitchell se convierte en héroe y los Cerveceros avanzan a la Serie de Campeonato tras ganar 3-1 en San Diego
Milwaukee Brewers venció 3-1 a San Diego Padres en el Juego 4. Garrett Mitchell y Aaron Ashby guían a los Cerveceros a la Serie de Campeonato.

Claves del contenido: • Los Milwaukee Brewers vencieron 3-1 a los San Diego Padres en el cuarto juego y sentenciaron la Serie Divisional de la Liga Nacional por 3-1. • Garrett Mitchell produjo la carrera de la ventaja y realizó una atrapada milagrosa en la octava entrada para frenar un batazo de Manny Machado. • Milwaukee rompió una racha de 12 derrotas consecutivas como visitante en postemporada y enfrentará a los Dodgers en la siguiente fase.
| MATCHDAY MX | MLB · POSTEMPORADA 2026 |
|---|
Los Brewers conquistaron la Serie Divisional de la Liga Nacional por 3-1 gracias al bateo oportuno de Jackson Chourio, una extraordinaria actuación de Aaron Ashby y una espectacular atrapada de Garrett Mitchell que evitó el empate de Manny Machado. Milwaukee terminó con una racha de 12 derrotas consecutivas como visitante en postemporada y ahora buscará revancha frente a los Dodgers.
El encuentro representaba una oportunidad definitiva para Milwaukee, que había llegado a San Diego con ventaja de 2-0 en la eliminatoria, pero terminó sufriendo una derrota de 4-3 durante el tercer compromiso. Los Padres habían conseguido mantenerse con vida gracias a una actuación oportuna de Jake Cronenworth y una extraordinaria respuesta de su cuerpo de lanzadores, por lo que esperaban aprovechar nuevamente el respaldo de su afición para obligar a disputar un quinto enfrentamiento.
Sin embargo, los Brewers demostraron una mayor capacidad para aprovechar las oportunidades decisivas y encontraron respuestas tanto desde el montículo como desde los jardines. La presión era considerable para ambos equipos, especialmente porque Milwaukee también buscaba terminar con una complicada racha de doce derrotas consecutivas como visitante durante la postemporada, una estadística que había acompañado a la organización desde 2018 y que finalmente quedó atrás.
San Diego buscaba extender la serie y Milwaukee quería evitar un quinto encuentro
Los Padres llegaron al cuarto compromiso con la obligación de conseguir una victoria para mantener abierta la posibilidad de avanzar a la Serie de Campeonato de la Liga Nacional. El equipo dirigido por Craig Stammen había demostrado durante el tercer partido que podía competir frente a Milwaukee, especialmente cuando sus lanzadores conseguían mantener bajo control a los bateadores más peligrosos.
Fernando Tatis Jr., Manny Machado y Jackson Merrill representaban las principales esperanzas ofensivas de una alineación que necesitaba encontrar mayor consistencia con corredores en posición de anotar. San Diego también recuperó a Mason Miller, quien había estado ausente durante el compromiso anterior por motivos familiares, aumentando las alternativas disponibles para administrar los últimos episodios. El ambiente dentro del Petco Park reflejaba la importancia del enfrentamiento, con una afición que todavía confiaba en presenciar una remontada histórica.
Milwaukee, por su parte, depositó la responsabilidad de comenzar el encuentro en Robert Gasser, un lanzador que enfrentaba una situación especialmente interesante debido a su pasado dentro de la organización de San Diego. Gasser había formado parte del sistema de los Padres antes de llegar a los Brewers mediante el intercambio que llevó a Josh Hader a California durante 2022.
La oportunidad de enfrentar a su antiguo equipo en un partido de eliminación representaba un desafío importante, especialmente por la necesidad de mantener bajo control a una ofensiva capaz de producir carreras mediante cuadrangulares y velocidad en las bases. San Diego respondió con Walker Buehler, un lanzador con experiencia en escenarios de postemporada que recibió la responsabilidad de mantener con vida a su equipo. Desde el comienzo quedó claro que sería un enfrentamiento donde cada carrera tendría un valor considerable.
Garrett Mitchell abrió el marcador y Fernando Tatis Jr. respondió inmediatamente
Después de dos primeras entradas sin anotaciones, Milwaukee consiguió romper el equilibrio durante la parte alta del tercer episodio gracias a una conexión oportuna de Garrett Mitchell. Los Cerveceros habían comenzado a generar presión sobre Walker Buehler mediante una ofensiva paciente, aprovechando las oportunidades para colocar corredores en circulación. Sal Frelick consiguió llegar a las bases y posteriormente apareció Mitchell con un sencillo hacia el jardín central que permitió producir la primera carrera del encuentro.
La anotación representó un impulso importante para Milwaukee, que necesitaba establecer condiciones antes de que la ofensiva de San Diego encontrara confianza. Mitchell demostró desde ese momento que estaba preparado para asumir un papel determinante, aunque su participación más importante todavía estaba por llegar durante los episodios finales.
La respuesta de los Padres fue prácticamente inmediata, pues Fernando Tatis Jr. apareció durante la parte baja de la tercera entrada para conectar un cuadrangular solitario que igualó el marcador 1-1. El dominicano encontró un lanzamiento de Robert Gasser y consiguió enviar la pelota fuera del terreno de juego, provocando una celebración extraordinaria entre los aficionados presentes en el Petco Park. El batazo representó el primer jonrón de Tatis durante esta postemporada y devolvió momentáneamente la confianza a una ofensiva que había encontrado dificultades para producir durante la eliminatoria.
San Diego parecía recuperar el impulso emocional necesario para competir, especialmente porque su principal figura había respondido en un momento importante. Sin embargo, aquella conexión terminaría siendo la única carrera conseguida por los Padres durante todo el compromiso, una situación que posteriormente resultaría determinante.
Robert Gasser respondió ante su antiguo equipo y mantuvo el equilibrio
La actuación de Robert Gasser fue uno de los aspectos importantes para Milwaukee durante los primeros episodios, especialmente porque el zurdo tuvo que enfrentar a una alineación que buscaba desesperadamente mantenerse con vida. El abridor trabajó cuatro entradas, permitió tres imparables y solamente una carrera, además de registrar tres ponches y conceder una base por bolas. Su principal equivocación llegó frente a Fernando Tatis Jr., quien aprovechó un lanzamiento para conectar un cuadrangular de 429 pies hacia el jardín central.
Sin embargo, Gasser consiguió recuperar el control y evitó que los Padres construyeran ataques prolongados. Su presentación permitió que los Brewers mantuvieran el encuentro empatado hasta que su ofensiva encontró la oportunidad de recuperar la ventaja, demostrando que podía responder en un escenario de máxima exigencia frente a su antigua organización.
Walker Buehler también consiguió mantener competitivo a San Diego durante su participación, aunque terminó abandonando el encuentro después de trabajar poco más de tres entradas. El derecho permitió tres imparables y una carrera, concedió dos bases por bolas y no registró ponches, una actuación que reflejó las dificultades para dominar completamente a una alineación de Milwaukee que buscaba constantemente colocar la pelota en juego. Los Padres recurrieron posteriormente a diferentes integrantes de su bullpen, intentando administrar cuidadosamente cada enfrentamiento y evitar que los Cerveceros encontraran oportunidades para ampliar la diferencia.
Sin embargo, la ofensiva visitante mantuvo la paciencia y terminó aprovechando los momentos donde los relevistas de San Diego dejaron corredores en posición de anotar. La estrategia de ambos managers convirtió el partido en un enfrentamiento de decisiones constantes, donde cada cambio de lanzador adquirió una importancia considerable.
Jackson Chourio apareció en la quinta entrada y cambió el destino de la serie
El momento que terminó inclinando definitivamente el encuentro hacia Milwaukee llegó durante la parte alta de la quinta entrada, cuando Garrett Mitchell volvió a convertirse en protagonista al conectar un triple frente al relevista Robbie Ray. El batazo viajó cerca de la línea de primera base y permitió que Mitchell llegara hasta la tercera almohadilla, colocando inmediatamente a los Padres en una situación complicada. San Diego recurrió a Bradgley Rodríguez para intentar contener la amenaza, pero Jackson Chourio apareció con un sencillo productor hacia el jardín central que permitió anotar a Mitchell.
La conexión colocó el marcador 2-1 a favor de los Brewers y representó un golpe importante para las aspiraciones de remontada de los locales, que nuevamente estaban obligados a perseguir el resultado frente a un cuerpo de lanzadores especialmente efectivo.
La intervención de Chourio también tuvo un significado histórico para Milwaukee, pues el joven venezolano alcanzó las 17 carreras impulsadas en su trayectoria de postemporada y superó la marca de la franquicia que anteriormente pertenecía a Ryan Braun. Con apenas 22 años, el jardinero volvió a demostrar su capacidad para responder en escenarios donde la presión puede condicionar incluso a los peloteros más experimentados. Su sencillo no solamente produjo la carrera de la ventaja, sino que también confirmó su importancia dentro de una alineación que ha encontrado en él a una de sus principales figuras para el presente y el futuro.
Los Brewers aprovecharon su velocidad, agresividad y capacidad para conectar imparables oportunos, características que terminaron siendo fundamentales durante una eliminatoria donde las diferencias entre ambos equipos fueron mínimas.
Sal Frelick amplió la ventaja y Milwaukee tomó el control
La sexta entrada representó otro momento determinante para Milwaukee, que consiguió ampliar su ventaja gracias a una ofensiva construida mediante batazos oportunos y una correcta ejecución de las jugadas. Jake Bauers comenzó el episodio con un sencillo frente a Jason Adam y posteriormente Cooper Pratt conectó un doblete de terreno que colocó corredores en posición de anotar.
Con una oportunidad importante para producir, Sal Frelick apareció con un elevado de sacrificio hacia el jardín izquierdo que permitió a Bauers cruzar el plato y establecer el marcador 3-1. La anotación representó un golpe considerable para San Diego, especialmente porque obligaba a los locales a conseguir por lo menos dos carreras frente a un bullpen que había demostrado una extraordinaria capacidad para limitar el contacto ofensivo.
La producción de Milwaukee durante el encuentro reflejó una de las principales características que han distinguido al equipo durante la temporada: la capacidad de fabricar carreras sin depender exclusivamente de los cuadrangulares. Los Cerveceros terminaron con diez imparables y consiguieron sus tres anotaciones mediante un sencillo productor de Mitchell, otro de Chourio y un elevado de sacrificio de Frelick. Jake Bauers también realizó una contribución importante al conseguir un imparable, recibir tres bases por bolas y anotar una carrera, demostrando disciplina frente a los lanzadores rivales. William Contreras agregó dos imparables y continuó siendo una presencia importante dentro de la alineación.
Aunque Milwaukee dejó oportunidades sin aprovechar, su capacidad para producir en situaciones específicas terminó siendo suficiente para superar a un equipo que encontró enormes dificultades para generar ofensiva después de la tercera entrada.
Aaron Ashby dominó desde el bullpen y apagó la ofensiva de San Diego
Uno de los grandes protagonistas de la clasificación fue Aaron Ashby, quien ingresó como relevista y consiguió una actuación extraordinaria que terminó neutralizando prácticamente cualquier intento de reacción de los Padres. El zurdo trabajó tres entradas completas sin permitir imparables ni carreras, registró tres ponches y concedió solamente dos bases por bolas.
Su dominio fue fundamental para mantener la ventaja de Milwaukee después de la salida de Robert Gasser, especialmente porque San Diego necesitaba encontrar corredores en circulación para construir una remontada. Ashby consiguió ejecutar sus lanzamientos con precisión y evitó que los principales bateadores locales establecieran contacto sólido, convirtiéndose en una pieza determinante dentro de la estrategia diseñada por Pat Murphy.
La actuación del relevista terminó siendo reconocida con la victoria, reflejando su importancia durante uno de los compromisos más exigentes de la temporada. Ashby utilizó solamente 38 lanzamientos para completar sus tres entradas, demostrando eficiencia y una notable capacidad para administrar cada enfrentamiento. Su trabajo también permitió que Milwaukee reservara otros brazos importantes para los últimos episodios, una ventaja considerable cuando el partido comenzó a acercarse a su desenlace.
Los Padres fueron incapaces de conectar un solo imparable después del cuadrangular de Fernando Tatis Jr. durante la tercera entrada, una estadística que refleja claramente el dominio establecido por el pitcheo visitante. La combinación de Gasser, Ashby y los relevistas posteriores terminó convirtiéndose en el principal argumento de los Brewers para asegurar su clasificación.
Garrett Mitchell protagonizó una atrapada espectacular que salvó la temporada
La jugada más importante y espectacular del encuentro llegó durante la parte baja de la octava entrada, cuando San Diego encontró una de sus últimas oportunidades para igualar el marcador. Fernando Tatis Jr. consiguió llegar a las bases mediante una transferencia y posteriormente Manny Machado apareció en la caja de bateo frente al relevista Abner Uribe. El antesalista conectó un batazo profundo hacia el jardín central que parecía tener la distancia necesaria para convertirse en un cuadrangular de dos carreras.
Durante unos segundos, el Petco Park comenzó a reaccionar ante la posibilidad de presenciar el empate, mientras la pelota viajaba peligrosamente hacia la cerca. Sin embargo, Garrett Mitchell siguió cuidadosamente la trayectoria y realizó una intervención defensiva extraordinaria que terminó cambiando el destino del encuentro.
Mitchell llegó hasta la zona de seguridad, calculó el recorrido de la pelota y saltó por encima de la barda para completar una atrapada que evitó el cuadrangular de Machado. La jugada conservó la ventaja de 3-1 para Milwaukee y provocó una celebración inmediata entre sus compañeros, conscientes de que acababan de evitar una anotación que podía modificar completamente la eliminatoria.
Para San Diego representó uno de los momentos más frustrantes de toda la serie, porque el batazo de su principal figura estuvo a muy poca distancia de cambiar el resultado. Mitchell terminó convirtiéndose en el héroe de la noche gracias a una actuación completa que incluyó dos imparables, una carrera impulsada, una anotada y una intervención defensiva que será recordada durante mucho tiempo por los aficionados de los Brewers.
Trevor Megill cerró la puerta y confirmó la clasificación
Después de sobrevivir a la amenaza de Manny Machado durante la octava entrada, Milwaukee llegó al último episodio con una ventaja de dos carreras y la oportunidad de asegurar definitivamente su boleto a la Serie de Campeonato. Pat Murphy entregó la pelota a Trevor Megill, quien recibió la responsabilidad de conseguir los últimos tres outs frente a una ofensiva de San Diego que todavía conservaba la esperanza de reaccionar.
El cerrador respondió con una actuación dominante al retirar en orden a los tres bateadores que enfrentó y registrar dos ponches, evitando cualquier posibilidad de que los Padres colocaran corredores en circulación. Su presentación confirmó el extraordinario trabajo colectivo del bullpen y permitió que Milwaukee comenzara a celebrar una clasificación que había requerido superar cuatro enfrentamientos de enorme intensidad.
Megill consiguió su segundo salvamento de la Serie Divisional y volvió a demostrar su importancia dentro de la estructura de pitcheo de los Cerveceros. El derecho también había sido protagonista durante el segundo compromiso, cuando Milwaukee consiguió una remontada emocionante para tomar ventaja de 2-0 en la eliminatoria. Su capacidad para responder durante situaciones de máxima presión representa una herramienta fundamental para un equipo que ahora tendrá que enfrentar a una de las ofensivas más peligrosas de las Grandes Ligas.
Los Brewers terminaron el encuentro sin permitir imparables durante las últimas cinco entradas, una actuación extraordinaria que explica por qué San Diego nunca consiguió construir una remontada después de quedar abajo durante la quinta entrada. La celebración visitante comenzó inmediatamente después del último out, poniendo fin a una eliminatoria que dejó momentos memorables.
Los Padres desperdiciaron oportunidades y se despiden de octubre
La derrota representó un golpe especialmente doloroso para San Diego, que había conseguido mantenerse competitivo durante toda la Serie Divisional, pero terminó encontrando enormes dificultades para producir carreras en los momentos importantes. Los Padres finalizaron el cuarto encuentro con solamente tres imparables, conectados por Fernando Tatis Jr., Manny Machado y Jackson Merrill, una producción insuficiente para superar a un rival que había conseguido establecer una ventaja de dos carreras.
La ofensiva local también desperdició una oportunidad importante durante la primera entrada, cuando consiguió llenar las bases sin producir anotaciones. Aquella situación terminó adquiriendo una dimensión considerable conforme avanzó el partido, especialmente porque los lanzadores de Milwaukee comenzaron a dominar completamente los enfrentamientos después del tercer episodio.
La eliminación dejó una sensación de frustración para una organización que había construido una plantilla con aspiraciones de competir por el campeonato. Los Padres terminaron la temporada regular con 91 victorias y consiguieron regresar a la postemporada por tercera campaña consecutiva, consolidando una etapa importante dentro de su historia reciente. Sin embargo, nuevamente quedaron lejos de conquistar el primer título de Serie Mundial de la franquicia, un objetivo que continúa siendo la principal aspiración de sus aficionados.
Manny Machado, Fernando Tatis Jr. y el resto de las figuras tendrán que analizar una eliminatoria donde las oportunidades estuvieron presentes, pero la falta de contundencia terminó siendo determinante. San Diego mostró capacidad para competir frente a uno de los mejores equipos de la Liga Nacional, aunque no consiguió ejecutar las jugadas necesarias para extender la serie.
Milwaukee terminó con una racha histórica de derrotas como visitante
Además de conseguir la clasificación, la victoria representó un acontecimiento especialmente importante para Milwaukee porque permitió terminar con una racha de doce derrotas consecutivas como visitante durante la postemporada. Los Brewers no conseguían ganar un encuentro de playoffs fuera de casa desde 2018, una estadística que se había convertido en una carga importante para la organización durante sus participaciones recientes.
El triunfo en el Petco Park terminó con aquella tendencia y demostró que el equipo tiene la capacidad para competir en escenarios complicados, incluso cuando enfrenta a rivales respaldados por una afición especialmente intensa. La victoria también confirmó la madurez competitiva de una plantilla que ha aprendido a administrar situaciones de presión y encontrar respuestas mediante diferentes protagonistas.
El resultado adquirió todavía mayor importancia porque Milwaukee consiguió superar a un rival que había demostrado ser especialmente peligroso durante toda la temporada. Los Padres habían ganado cuatro de los seis enfrentamientos directos durante el calendario regular y contaban con una alineación capaz de castigar cualquier equivocación desde el montículo. Sin embargo, los Cerveceros encontraron una manera de controlar a sus principales figuras y aprovecharon mejor las oportunidades ofensivas.
La combinación de disciplina, velocidad, profundidad y pitcheo terminó marcando la diferencia durante una serie que presentó resultados ajustados y momentos de enorme tensión. Milwaukee avanzó después de ganar tres de cuatro encuentros y confirmó que su éxito no depende exclusivamente de las estadísticas acumuladas durante la temporada regular, sino de su capacidad para responder cuando cada lanzamiento puede determinar una eliminación.
Los Brewers enfrentarán a los Dodgers en una revancha de la Serie de Campeonato
Con la victoria en San Diego, Milwaukee aseguró su participación en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional, donde enfrentará nuevamente a Los Angeles Dodgers en una eliminatoria que promete convertirse en uno de los grandes acontecimientos de octubre. Ambos equipos se encontraron durante la misma instancia en 2025, cuando la organización californiana consiguió una barrida de cuatro encuentros y dejó a los Brewers sin posibilidades de disputar la Serie Mundial. Aquella eliminación representó un golpe importante para Milwaukee, especialmente porque su ofensiva consiguió producir solamente cuatro carreras durante toda la serie. Ahora, los Cerveceros tendrán una nueva oportunidad para enfrentar a un rival que continúa buscando un tercer campeonato consecutivo, mientras ellos intentarán conquistar su primer título en la historia de la franquicia.
El primer enfrentamiento está programado para el domingo 11 de octubre en Milwaukee, donde los Brewers buscarán aprovechar la condición de locales para comenzar con ventaja una eliminatoria al mejor de siete partidos. El equipo dirigido por Pat Murphy llegará con la confianza de haber superado a San Diego y de contar con un cuerpo de lanzadores que demostró una extraordinaria capacidad para limitar a una ofensiva peligrosa.
Sin embargo, enfrentar a figuras como Shohei Ohtani, Freddie Freeman, Mookie Betts y Max Muncy representará un desafío considerable, especialmente porque Los Ángeles cuenta con experiencia reciente en escenarios de máxima exigencia. Milwaukee necesitará mantener la disciplina ofensiva que mostró durante la Serie Divisional y encontrar mayor producción con corredores en posición de anotar para evitar que se repitan las dificultades que experimentó frente a los Dodgers durante la temporada anterior.
Milwaukee confirma su fortaleza y San Diego se queda sin respuestas
La victoria por 3-1 sobre los San Diego Padres dejó una conclusión contundente: los Milwaukee Brewers encontraron las respuestas necesarias para imponerse durante los momentos más importantes de una eliminatoria especialmente competitiva. Garrett Mitchell se convirtió en el gran protagonista gracias a su producción ofensiva y una atrapada espectacular que evitó el empate de Manny Machado, mientras Jackson Chourio volvió a demostrar su importancia con un sencillo que terminó definiendo el marcador.
Aaron Ashby protagonizó una extraordinaria actuación desde el bullpen y Trevor Megill completó el trabajo para asegurar una clasificación que también puso fin a una complicada racha de derrotas como visitante. San Diego luchó hasta los últimos episodios y encontró momentos para recuperar la esperanza, pero su falta de producción ofensiva terminó siendo imposible de superar. Milwaukee conquistó la Serie Divisional por 3-1 y ahora dirige su atención hacia Los Ángeles, donde buscará demostrar que está preparado para dar el siguiente paso hacia la Serie Mundial.
📌 Lecturas recomendadas en MatchdayMX: • Crónica y balance: Victor Mesa Jr. sentencia la serie con un jonrón y Nueva York se despide de octubre • Crónica y balance: Andy Pages aparece en el momento decisivo y Los Ángeles avanza a la Serie de Campeonato tras ganar 4-1 en Atlanta • Crónica y balance: Cleveland Guardians aplasta 9-3 a White Sox y mantiene viva la Serie Divisional de la Liga Americana
Preguntas Frecuentes
Los Milwaukee Brewers se impusieron por tres juegos a uno (3-1) tras ganar el cuarto encuentro en el Petco Park con un marcador de 3-1.
Gerardo Sanchez MatchdayMX Editorial
Analista de MLB y Fútbol Internacional. Ingeniero en Gestión Empresarial