Crónica y balance: ⚾ ¡Trevino rompe el empate y Cincinnati amarga a Chicago! Reds remontan y vencen 6-4 a los Cubs
Cincinnati Reds derrotó 6-4 a Chicago Cubs en una noche donde el bullpen de los Cubs falló y José Trevino definió el encuentro con un sencillo clave.

Claves del contenido: • Cincinnati Reds superó 6-4 a Chicago Cubs, complicando el panorama de postemporada para los visitantes. • José Trevino conectó el sencillo decisivo de dos carreras en la sexta entrada ante un bullpen de Chicago que no pudo contener la presión. • Los Cubs se mantienen con marca de 85-69, en un triple empate crítico en la carrera por los Wild Cards de la Liga Nacional.
Chicago Cubs 4-6 Cincinnati Reds | 18 de septiembre de 2026 | Great American Ball Park
Los Cincinnati Reds ya no tienen posibilidades de jugar en octubre, pero eso no significa que estén dispuestos a regalar absolutamente nada durante las últimas semanas de la temporada. Y mucho menos frente a un rival divisional que está peleando desesperadamente por asegurar su boleto a la postemporada.
Cincinnati remontó una desventaja de 4-3 en la sexta entrada, aprovechó los problemas de control de Clay Holmes y encontró en José Trevino el batazo definitivo: un sencillo de dos carreras con las bases llenas que completó un rally de tres anotaciones y llevó a los Reds a una victoria 6-4 sobre los Chicago Cubs en Great American Ball Park. ([Reuters][1])
La derrota fue especialmente dolorosa para Chicago. Los Cubs permanecieron con marca de 85-69, mientras Cincinnati mejoró a 72-82. Chicago además desperdició la oportunidad de fortalecer su posición en una apretadísima carrera por los Wild Cards de la Liga Nacional. ([MLB.com][2])
Y todo ocurrió en un partido que cambió de dueño varias veces.
Cincinnati golpea primero
Los Reds no esperaron demasiado para poner en problemas a Holmes.
Carlos Jorge abrió el camino y terminó convirtiéndose en uno de los jugadores más importantes de la noche. El joven jardinero conectó un triple y Cincinnati inmediatamente tuvo una excelente oportunidad de producir.
Elly De La Cruz también llegó a base y los Reds comenzaron a utilizar su velocidad para incomodar completamente al abridor de Chicago.
Con corredores amenazando apareció Sal Stewart.
Stewart levantó un elevado suficientemente profundo y Jorge consiguió anotar mediante sacrificio.
Reds 1-0 Cubs.
Después apareció Tyler Stephenson, quien conectó sencillo productor y permitió que De La Cruz llegara al plato.
Cincinnati 2-0 Chicago. ([MLB.com][2])
Dos carreras en la primera entrada.
Exactamente el comienzo que Cincinnati quería.
Carson Kelly acerca a Chicago
Los Cubs respondieron rápidamente.
Durante la segunda entrada comenzaron a encontrar al novato Chase Burns, quien estaba realizando su última apertura en casa de la temporada y continuaba trabajando bajo una restricción de entradas. ([Red Reporter][3])
Chicago consiguió colocar corredores y Carson Kelly respondió con sencillo productor.
Una carrera al plato.
Reds 2-1 Cubs. ([MLB.com][2])
Burns consiguió evitar daños mayores.
Pero Chicago ya había comenzado a despertar.
Y una entrada después llegó el batazo que empató todo.
Ian Happ la manda a volar
Dos outs en la tercera.
Nadie en base.
Ian Happ llegó a la caja de bateo.
Burns dejó un lanzamiento que Happ pudo manejar y el jardinero no perdonó.
¡Cuadrangular!
La pelota salió del parque y Chicago igualó el encuentro.
2-2.
Fue el jonrón número 24 de Happ en la temporada y su carrera impulsada número 66. ([MLB.com][2])
Lo que había comenzado 2-0 para Cincinnati volvía a estar completamente abierto.
Pero los Reds respondieron inmediatamente.
Elly vuelve a crear peligro
Carlos Jorge consiguió colocarse nuevamente en circulación durante la tercera.
Y apareció otra vez Elly De La Cruz.
El campocorto terminó teniendo una de las mejores actuaciones ofensivas de Cincinnati: consiguió dos imparables, dos bases por bolas y anotó dos carreras. Además, se robó su base número 27 de la temporada. ([MLB.com][2])
Cincinnati volvió a colocarse adelante durante esa entrada.
3-2 Reds.
Burns tenía nuevamente una ventaja.
Pero su noche estaba terminando.
Chase Burns solamente trabaja tres entradas
Los Reds han administrado cuidadosamente la carga de trabajo del joven derecho durante esta parte final de la temporada.
Y nuevamente no lo extendieron demasiado.
Burns terminó después de:
3 entradas, 4 hits, 2 carreras, 2 bases por bolas y 4 ponches. ([MLB.com][2])
Realizó 67 lanzamientos.
No fue una actuación dominante, pero entregó el partido con Cincinnati adelante.
Entonces ingresó Julian Aguiar.
Y Chicago lo recibió con problemas.
Seiya Suzuki le da la vuelta al partido
La cuarta entrada parecía estar construyéndose perfectamente para los Cubs.
Chicago consiguió llenar las bases.
Aguiar necesitaba desesperadamente un out.
Y apareció Seiya Suzuki.
El japonés conectó sencillo.
Una carrera anotó.
Después otra.
¡Dos carreras impulsadas!
De repente:
CUBS 4-3 REDS. ([Reuters][1])
Por primera vez durante toda la noche, Chicago estaba adelante.
Suzuki alcanzó las 83 carreras impulsadas en la temporada con aquel batazo. ([MLB.com][2])
Y la situación parecía haberse inclinado hacia los Cubs.
Cincinnati había desperdiciado ventajas de 2-0 y 3-2.
Chicago había respondido ambas veces.
Ahora los Reds necesitaban remontar.
Aguiar evita que Chicago se escape
Aquí apareció uno de los detalles fundamentales del encuentro.
Después de permitir aquellas dos carreras, Aguiar consiguió estabilizarse.
Chicago tuvo oportunidades.
Michael Conforto, de hecho, terminó siendo el bateador más productivo de los Cubs en cuanto a imparables al irse de 4-3. ([MLB.com][2])
Pero los visitantes no consiguieron ampliar la ventaja.
Aguiar terminó trabajando tres entradas completas, permitió cuatro hits y dos carreras.
Eso mantuvo el marcador:
Chicago 4-3 Cincinnati.
Una sola carrera.
Y eventualmente esa incapacidad de producir una anotación adicional terminaría pesando muchísimo.
Clay Holmes seguía sobreviviendo
Holmes había tenido problemas prácticamente desde el comienzo.
No estaba recibiendo demasiado contacto fuerte.
Pero no encontraba consistentemente la zona.
Los Reds esperaron.
Holmes continuó entregando bases por bolas.
Y el problema explotó finalmente durante la sexta.
El abridor de Chicago llegó a ese episodio protegiendo una ventaja mínima.
4-3.
Necesitaba solamente algunos outs más para entregar el partido al bullpen.
Nunca llegaron.
La sexta entrada cambia completamente el encuentro
Cincinnati comenzó a construir tráfico.
Holmes otorgó bases por bolas a Elly De La Cruz, Tyler Stephenson y JJ Bleday.
Tres pasaportes.
Bases llenas.
Y solamente un out. ([Reuters][1])
Chicago estaba contra las cuerdas.
Entonces apareció Eugenio Suárez.
Suárez conectó sencillo hacia el jardín izquierdo.
De La Cruz anotó.
4-4.
Partido empatado. ([Reuters][1])
Holmes había perdido completamente el control del inning.
Su noche terminó ahí.
El manager de Chicago acudió al bullpen y entregó la pelota a Javier Assad.
El derecho heredó una situación peligrosísima.
Bases llenas.
Un out.
Partido empatado.
Chicago consigue el segundo out en el plato
Héctor Rodríguez fue el primer bateador que enfrentó Assad.
Rodríguez conectó rodado y Chicago consiguió retirar a Stephenson en el plato.
Out número dos.
Aquello era enorme.
Los Cubs estaban a solamente un out de escapar de una entrada que había comenzado desastrosamente.
El marcador seguía:
4-4.
Y llegó José Trevino.
José Trevino encuentra el batazo de la noche
Bases llenas.
Dos outs.
Partido empatado.
Trevino frente a Assad.
El catcher de Cincinnati conectó una línea hacia el jardín derecho.
La pelota cayó.
Bleday anotó.
Suárez anotó.
Great American Ball Park explotó.
REDS 6-4 CUBS. ([ESPN Australia][4])
Trevino había producido solamente 17 carreras durante toda la temporada antes de ese turno.
Ahora tenía dos más.
Y difícilmente podían haber llegado en un momento más importante.
Chicago había estado a un out de terminar la sexta con empate.
En lugar de eso, Cincinnati tenía ventaja de dos.
Tres carreras con solamente dos hits
La sexta entrada explica perfectamente la derrota de Chicago.
Cincinnati solamente necesitó dos imparables para producir tres carreras.
¿Por qué?
Porque Holmes entregó tres bases por bolas.
Suárez aprovechó con el sencillo del empate.
Trevino aprovechó con el sencillo de la ventaja.
Holmes terminó cargando con los tres corredores que heredó Assad, por lo que su línea final quedó en:
5.1 entradas, 3 hits, 6 carreras, 5 bases por bolas y 4 ponches. ([MLB.com][2])
El dato más llamativo es precisamente ése:
seis carreras permitidas con solamente tres hits.
La falta de comando destruyó una apertura que por momentos parecía perfectamente salvable.
Holmes cayó a 6-8.
Cincinnati entrega el partido a su bullpen
Ahora los Reds necesitaban proteger dos carreras durante tres entradas.
Primero apareció Brock Burke.
Séptima entrada.
Cero carreras.
Después llegó Tejay Antone.
Octava.
Permitió un hit, pero tampoco recibió carrera.
Cincinnati llegó a la novena todavía adelante:
6-4. ([MLB.com][2])
Y la pelota quedó en manos de su cerrador.
Emilio Pagán.
Chicago todavía tuvo una última oportunidad
Pagán consiguió los primeros outs, pero Chicago se negó a desaparecer sin presentar una última amenaza.
Michael Busch consiguió llegar a base mediante boleto.
Los Cubs tenían la carrera que podía acercarlos en circulación.
Con dos outs, Chicago intentó poner presión sobre Cincinnati en las bases.
Busch salió rumbo a segunda.
Inicialmente pareció que Trevino y Pagán habían conseguido atraparlo mediante un pitchout diseñado. La jugada terminó siendo revisada y la decisión fue modificada, acreditándose finalmente la base robada. ([CBS News][5])
Eso colocó un corredor en posición anotadora.
Chicago todavía tenía vida.
Pero Pagán no permitió el batazo que necesitaban los Cubs.
El cerrador terminó la entrada.
Partido terminado.
REDS 6 — CUBS 4.
Pagán consiguió su salvamento número 24 de la temporada. ([MLB.com][2])
Elly De La Cruz fue una pesadilla para Chicago
Aunque Trevino conectó el batazo decisivo, Elly De La Cruz estuvo metido prácticamente en todo.
Terminó:
2-2, dos bases por bolas, dos carreras anotadas y una base robada. ([MLB.com][2])
Llegó cuatro veces a base.
Anotó la carrera que empató el partido durante la sexta.
Y constantemente obligó a Chicago a preocuparse por su velocidad.
Fue una actuación tremendamente completa.
Carlos Jorge también dejó huella
Otro jugador importante fue Carlos Jorge.
Terminó con solamente un hit.
Pero fue un triple.
Además recibió una base por bolas y anotó dos carreras. ([MLB.com][2])
Jorge y De La Cruz combinaron para anotar cuatro de las seis carreras de Cincinnati.
Ahí estuvo buena parte de la diferencia.
Cincinnati produjo más con menos
El boxscore presenta otra curiosidad:
Chicago: 4 carreras, 9 hits, 1 error.
Cincinnati: 6 carreras, 8 hits, 0 errores. ([MLB.com][2])
Los Cubs conectaron más imparables.
Pero Cincinnati fue muchísimo más eficiente cuando tuvo corredores.
Los Reds terminaron 3 de 7 con hombres en posición anotadora.
Chicago:
2 de 10. ([MLB.com][2])
Los Cubs además dejaron nueve corredores en base.
Cincinnati solamente cinco.
En un partido definido por dos carreras, esos pequeños detalles terminaron siendo enormes.
Chicago dejó escapar una oportunidad importante
La derrota dejó a los Cubs con registro de:
85-69. ([MLB.com][2])
Y eso importa muchísimo.
Chicago continúa peleando por asegurar un boleto de postemporada y por posicionarse dentro del Wild Card de la Liga Nacional.
Su número mágico para asegurar un lugar en octubre permaneció en cuatro después de la derrota. ([CBS News][5])
Además, con Phillies y Padres también en 85-69 después de la jornada, la pelea quedó comprimida al máximo. ([Reuters][1])
Cada derrota a estas alturas pesa.
Y ésta duele especialmente porque Chicago tuvo ventaja entrando a la sexta.
Cincinnati juega sin presión… y eso puede hacerlo peligroso
Los Reds ya están eliminados.
Su temporada terminará después de estos últimos encuentros.
Pero eso no significa que los partidos sean irrelevantes.
Para varios jóvenes son oportunidades de mostrar lo que pueden aportar en 2027.
Para jugadores establecidos es una oportunidad de terminar bien.
Y para Cincinnati existe además el incentivo natural de complicarle la vida a un rival de la División Central.
Los Reds mejoraron a:
72-82. ([MLB.com][2])
No cambiará el destino general de su temporada.
Pero sí puede cambiar el de Chicago.
Chase Burns y el futuro
Otro punto interesante fue la participación de Burns.
El joven derecho solamente trabajó tres entradas por su restricción de carga, pero consiguió cuatro ponches. ([MLB.com][2])
Terminó su actuación con efectividad de 2.86.
En una temporada donde Cincinnati no consiguió mantenerse en la pelea hasta el final, Burns representa una de las piezas que pueden cambiar la historia del club durante los próximos años.
Esta vez no consiguió decisión.
Pero el bullpen y la ofensiva terminaron rescatando el encuentro.
Julian Aguiar se lleva la victoria
Aguiar permitió que Chicago transformara el 3-2 en 4-3 durante la cuarta.
Pero posteriormente estabilizó el encuentro.
Trabajó tres entradas y permitió:
4 hits, 2 carreras, 1 base por bolas y 2 ponches. ([MLB.com][2])
La remontada de Cincinnati durante la sexta lo convirtió en el pitcher ganador.
Después Burke, Antone y Pagán combinaron tres entradas en blanco.
Chicago no volvió a anotar después de la cuarta.
Ese dato es fundamental.
Los Cubs colocaron cuatro carreras durante los primeros cuatro innings.
Últimos cinco innings: cero.
Trevino fue el héroe que Cincinnati necesitaba
Trevino no llegó al partido como el bateador que uno imaginaría para decidirlo.
Terminó de:
4-1.
Solamente un hit.
Pero ese único imparable produjo dos carreras. ([MLB.com][2])
Y fueron las dos más importantes.
Con dos outs.
Bases llenas.
Partido empatado.
Sexta entrada.
Un sencillo hacia el derecho.
Eso fue suficiente.
Reds 6-4 Cubs: Cincinnati castiga cada error de Chicago
La historia comenzó con Cincinnati atacando.
Jorge y De La Cruz pusieron velocidad.
Stewart produjo.
Stephenson produjo.
2-0 Reds.
Chicago respondió.
Kelly acercó.
Happ conectó cuadrangular.
2-2.
Cincinnati recuperó la ventaja.
3-2.
Y Seiya Suzuki respondió con sencillo de dos carreras.
4-3 Cubs.
Durante unos minutos parecía que Chicago había tomado definitivamente el control.
Entonces llegó la sexta.
Holmes perdió la zona.
Base por bolas.
Otra.
Otra.
Bases llenas.
Eugenio Suárez:
sencillo productor.
4-4.
Assad entró.
Chicago consiguió un out en el plato.
Dos outs.
Parecía que podía escapar.
Entonces apareció:
José Trevino.
Línea al jardín derecho.
Una carrera.
Dos carreras.
6-4 Cincinnati. ([Reuters][1])
Burke puso un cero.
Antone puso otro.
Pagán cerró la puerta.
Y Cincinnati terminó celebrando una victoria que quizá no cambie su propio destino, pero sí puede tener consecuencias enormes para un rival divisional que pelea por octubre.
Reds 6, Cubs 4.
Chicago tuvo más hits.
Chicago llegó a tener ventaja.
Chicago tuvo corredores.
Pero Cincinnati ganó la batalla decisiva: aprovechó los boletos de Holmes y encontró el batazo grande cuando más lo necesitaba.
Y ese batazo salió del bate de José Trevino, quien con un sencillo de dos carreras convirtió una noche complicada en una remontada de los Reds y dejó a los Cubs todavía buscando asegurar su lugar en la postemporada.
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Preguntas Frecuentes
La derrota dejó a los Cubs con marca de 85-69, manteniendo su número mágico en cuatro para asegurar un lugar en octubre. La caída los dejó empatados en registro con Phillies y Padres, apretando al máximo la carrera por los Wild Cards de la Liga Nacional.
Gerardo Sanchez (MatchdayMX)
Analista y redactor en MatchdayMX. Cobertura en profundidad de fútbol, táctica, estadísticas avanzadas y pronósticos deportivos.