Crónica y balance: Michael King roza la historia y San Diego abre octubre con paliza
San Diego Padres derrotó 8-0 a Chicago Cubs en el Juego 1 de la Serie de Comodines. Michael King brilló con 7 entradas de un solo hit.

Claves del contenido: • San Diego Padres blanqueó 8-0 a Chicago Cubs en el Juego 1 de la Serie de Comodines de la Liga Nacional. • Michael King lanzó 7 entradas magistrales permitiendo solo un hit y ponchando a ocho rivales. • La ofensiva de San Diego conectó tres cuadrangulares en las primeras tres entradas para sentenciar el duelo temprano.
SAN DIEGO — Los Chicago Cubs habían sido uno de los peores rivales posibles para los San Diego Padres durante la temporada regular. Ganaron cinco de los seis enfrentamientos entre ambos, produjeron 55 carreras en esos seis juegos y llegaron incluso a propinarles una paliza de 23-3.
Nada de aquello importó cuando comenzó octubre.
Los Padres borraron por completo lo ocurrido durante la campaña regular y ofrecieron una de sus actuaciones más contundentes del año al derrotar 8-0 a los Chicago Cubs en el Juego 1 de la Serie de Comodines de la Liga Nacional, disputado este martes 29 de septiembre en Petco Park.
Michael King fue el gran protagonista desde el montículo. El derecho llevó un juego sin hit hasta la séptima entrada y terminó trabajando siete episodios en blanco, permitiendo solamente un imparable, otorgando tres bases por bolas y ponchando a ocho.
Y mientras King anulaba una de las mejores ofensivas de las Grandes Ligas, Fernando Tatis Jr., Manny Machado y Xander Bogaerts se encargaron de poner el poder.
Los tres conectaron cuadrangular.
San Diego terminó con 13 imparables, anotó en cinco entradas diferentes y dejó a Chicago sin ninguna respuesta.
Padres 8, Cubs 0.
San Diego está ahora a una sola victoria de avanzar a la Serie Divisional de la Liga Nacional.
Tatis necesita solamente un lanzamiento
La postemporada de los Padres comenzó de la manera más espectacular posible.
Primer bateador.
Primer lanzamiento.
Fernando Tatis Jr.
El dominicano atacó inmediatamente a Matthew Boyd y mandó la pelota fuera del parque.
Home run.
Petco Park explotó prácticamente antes de que los aficionados pudieran acomodarse en sus asientos.
Tatis se convirtió además en el primer jugador en la historia de los Padres que conecta un cuadrangular como primer bate de un partido de postemporada.
San Diego 1-0.
Un lanzamiento.
Una carrera.
Y todavía faltaba prácticamente todo el encuentro.
El batazo no solamente colocó adelante a los Padres. También estableció inmediatamente el tono del partido.
San Diego no había llegado para estudiar a Boyd.
Había llegado para atacar.
Machado se une a la fiesta
El primer inning todavía no terminaba.
Después del batazo de Tatis, Manny Machado también encontró un lanzamiento de Boyd que podía castigar.
El capitán no perdonó.
Otro cuadrangular.
2-0 Padres.
San Diego había conectado dos jonrones durante la primera entrada y colocado rápidamente a Chicago en una posición completamente diferente a la que había disfrutado durante prácticamente toda la serie particular de temporada regular.
Los Cubs habían superado a San Diego cinco veces en seis enfrentamientos durante 2026.
Habían anotado 55 carreras en esos juegos.
Pero ahora estaban en Petco Park.
Era octubre.
Y antes de poder reaccionar ya estaban abajo por dos.
Michael King comienza su propia exhibición
Si los dos cuadrangulares habían sido un problema para Chicago, lo que estaba ocurriendo cuando los Cubs tomaban el bate era todavía peor.
Michael King estaba completamente dominante.
Chicago llegó a la postemporada después de terminar la campaña regular con 850 carreras anotadas, la cifra más alta de las Grandes Ligas. Los Cubs tenían una ofensiva capaz de generar daño prácticamente desde cualquier parte del lineup.
King hizo que pareciera irrelevante.
Entrada tras entrada, Chicago regresaba al dugout sin conseguir un imparable.
Primera entrada: cero hits.
Segunda: cero.
Tercera: cero.
Cuarta: cero.
La presión comenzó a crecer.
Y mientras King continuaba colocando ceros, San Diego seguía aumentando la diferencia.
Bogaerts también se va para la calle
Chicago necesitaba desesperadamente que Boyd estabilizara el encuentro.
San Diego no se lo permitió.
En la tercera entrada llegó el tercer cuadrangular de la noche para los Padres.
Esta vez fue Xander Bogaerts.
El campocorto castigó a Boyd y aumentó la ventaja.
3-0 San Diego.
Tres de las primeras carreras de los Padres habían llegado exactamente de la misma manera:
Tatis, jonrón.
Machado, jonrón.
Bogaerts, jonrón.
Y detrás de ellos había un Michael King que todavía no permitía un solo imparable.
Petco Park comenzaba a comprender que estaba observando algo especial.
Boyd no consigue detener el poder de San Diego
La noche de Matthew Boyd terminó rápidamente.
El abridor de Chicago trabajó solamente cuatro entradas y permitió cuatro carreras, incluidas las tres producidas mediante cuadrangulares.
El contraste con King era enorme.
Mientras San Diego encontraba batazos de poder, corredores y producción, Chicago continuaba buscando desesperadamente su primer hit.
Los Padres agregaron otra carrera en la cuarta.
4-0.
Y para ese momento la historia del partido comenzaba a dividirse en dos preguntas.
La primera:
¿Podría Chicago encontrar la manera de regresar?
La segunda comenzaba a ser todavía más interesante:
¿Hasta dónde podía llevar Michael King el juego sin hit?
La quinta entrada rompe definitivamente el partido
Si Chicago todavía conservaba alguna esperanza, San Diego prácticamente terminó con ella durante la quinta.
Los Padres volvieron a colocar corredores en circulación.
Y apareció Jackson Merrill.
El jardinero central conectó un sencillo productor de dos carreras, ampliando considerablemente la diferencia.
La ofensiva siguió presionando y San Diego terminó fabricando tres carreras en el episodio.
7-0 Padres.
Ahora sí, la noche se había convertido en una paliza.
Tatis seguía llegando a las bases.
Machado continuaba produciendo.
Merrill aparecía con corredores en posición de anotar.
Ty France contribuía.
Bogaerts también estaba generando daño.
Cinco jugadores de San Diego —Tatis, Machado, Merrill, France y Bogaerts— terminaron con dos imparables cada uno.
Los Padres no dependían de una sola estrella.
Toda la alineación estaba funcionando.
King sigue sin permitir hit
Pero incluso con San Diego ganando por siete carreras, buena parte de la atención permanecía sobre el montículo.
Michael King seguía persiguiendo historia.
Cinco entradas.
Sin hit.
Después llegó la sexta.
Chicago tampoco consiguió romperlo.
Seis innings completos sin permitir imparable.
En un partido de postemporada.
Contra la ofensiva que había liderado las Grandes Ligas en carreras durante la campaña regular.
El público comenzó a reaccionar a cada strike.
Cada out aumentaba la tensión.
Ya no se trataba únicamente de ganar el Juego 1.
Petco Park comenzaba a imaginar un no-hitter de postemporada.
King necesitaba nueve outs más.
Chicago finalmente rompe el no-hitter
Llegó la séptima entrada.
King consiguió el primer out.
Ocho outs separaban al derecho de completar la hazaña.
Entonces apareció Dansby Swanson.
El campocorto de Chicago puso la pelota en juego y consiguió un sencillo dentro del cuadro.
Se terminó el no-hitter.
Después de 6.1 entradas, los Cubs finalmente tenían su primer imparable de la noche.
Petco Park respondió inmediatamente con una enorme ovación.
No había juego sin hit.
Pero la actuación seguía siendo extraordinaria.
King no permitió que la decepción momentánea modificara su trabajo.
Terminó la séptima entrada.
Y con eso terminó también su noche.
Su línea final:
7.0 entradas. 1 hit. 0 carreras. 3 bases por bolas. 8 ponches. 97 lanzamientos.
Dominio absoluto.
San Diego agrega una más
Los Padres todavía no habían terminado.
En la parte baja de la séptima consiguieron su octava carrera.
8-0.
El encuentro estaba completamente decidido.
San Diego había anotado dos en la primera, una en la tercera, una en la cuarta, tres en la quinta y una más en la séptima.
Chicago, mientras tanto, continuaba con el cero.
La diferencia ofensiva era brutal.
San Diego terminó con 13 hits.
Chicago consiguió solamente tres durante todo el encuentro.
Los Cubs dejaron ocho corredores en base y nunca encontraron el batazo que pudiera iniciar una reacción.
Yuki Matsui mantiene la blanqueada
Después de siete entradas extraordinarias de King, San Diego entregó el partido a su bullpen.
Yuki Matsui fue el siguiente encargado.
Chicago consiguió finalmente colocar algo más de tráfico en las bases, pero el resultado no cambió.
El cero permaneció.
San Diego estaba a tres outs de completar una blanqueada en el primer partido de su postemporada.
Y entonces llegó uno de los momentos más emotivos de toda la noche.
Joe Musgrove vuelve al montículo
Con una ventaja de ocho carreras, Petco Park encontró otra razón para ponerse de pie.
Joe Musgrove regresó a un montículo de Grandes Ligas.
El derecho había pasado por una larguísima recuperación después de someterse a una cirugía Tommy John y no lanzaba en las Mayores desde la postemporada de 2024.
Habían pasado casi dos años.
Ahora estaba de regreso.
Y lo hacía en casa.
En San Diego.
En playoffs.
Con los Padres a tres outs de colocarse adelante en la Serie de Comodines.
Musgrove se encargó de la novena entrada.
Chicago no pudo romper la blanqueada.
Último out.
Juego terminado.
Padres 8, Cubs 0.
King, Matsui y Musgrove habían combinado una blanqueada de tres imparables.
Una noche prácticamente perfecta para San Diego
Difícilmente los Padres podían imaginar un mejor comienzo de postemporada.
Su primer bateador conectó cuadrangular.
Su estrella Manny Machado también se fue para la calle.
Bogaerts agregó otro jonrón.
Merrill produjo cuando encontró corredores.
King lanzó siete entradas en blanco.
El bullpen mantuvo el cero.
Y Musgrove regresó después de casi dos años fuera de las Grandes Ligas.
Todo salió bien.
San Diego terminó la temporada regular con récord de 91-71, incluyendo un impresionante 51-30 jugando como local. Esa ventaja de jugar en Petco Park volvió a sentirse inmediatamente cuando comenzó octubre.
Chicago pasa de verdugo a víctima
Para los Cubs, el resultado resulta todavía más impactante cuando se compara con lo ocurrido durante la temporada regular.
Chicago terminó 5-1 contra San Diego.
Los Cubs superaron a los Padres 55-28 en carreras durante aquellos seis partidos.
Conectaron 18 cuadrangulares.
Incluso consiguieron aquella victoria de 23-3 en Wrigley Field.
Todo indicaba que Chicago sabía perfectamente cómo atacar al pitcheo de San Diego.
Michael King destruyó esa narrativa en siete entradas.
Los Cubs, que habían anotado 55 carreras frente a San Diego durante seis partidos de temporada regular, anotaron cero cuando realmente comenzó la postemporada.
Ese es octubre.
Los antecedentes pueden ayudar.
Pero no cuentan en el marcador.
King entrega exactamente lo que San Diego necesitaba
La actuación del abridor tuvo además una importancia que va más allá del Juego 1.
King consiguió completar siete entradas.
Eso significa que San Diego solamente necesitó dos innings de su bullpen.
En una serie corta que puede obligar a los equipos a disputar partidos en días consecutivos, conservar brazos tiene enorme valor.
Los Padres no tuvieron que quemar a todo su relevo para conseguir la primera victoria.
No necesitaron utilizar un desfile de lanzadores.
King tomó la pelota y cargó prácticamente con todo el encuentro.
Siete innings.
Un hit.
Ocho ponches.
Cero carreras.
Y victoria.
Los Padres quedan a una victoria de avanzar
La situación ahora es muy sencilla.
San Diego tiene ventaja de 1-0.
Los Padres necesitan ganar solamente uno de los próximos dos encuentros para avanzar a la Serie Divisional.
Chicago necesita ganar ambos.
La diferencia es gigantesca.
Y todavía más después de una noche en la que los Padres parecieron dominar absolutamente todas las áreas del juego.
Pitcheo.
Poder.
Defensa.
Producción con corredores.
Profundidad ofensiva.
San Diego hizo prácticamente todo bien.
Chicago tendrá que olvidar rápidamente el marcador porque, pese a la contundencia del 8-0, la serie todavía no está terminada.
Una victoria de los Cubs en el Juego 2 obligaría a disputar un tercero.
Pero otra derrota significará el final de su temporada.
Octubre cambia todo
La temporada regular decía una cosa.
Chicago había ganado cinco de seis.
Había anotado 55 carreras contra San Diego.
Había castigado repetidamente a los Padres.
El primer partido de octubre contó una historia completamente diferente.
Fernando Tatis Jr. necesitó un solo lanzamiento para iniciar la fiesta.
Manny Machado aumentó la presión.
Xander Bogaerts se unió al festival de cuadrangulares.
Jackson Merrill terminó de romper el encuentro.
Y Michael King convirtió durante seis entradas y un tercio a una de las mejores ofensivas de las Grandes Ligas en un equipo sin un solo imparable.
Cuando Dansby Swanson finalmente rompió el no-hitter, el daño ya estaba hecho.
King abandonó el encuentro después de siete entradas extraordinarias.
Yuki Matsui continuó el trabajo.
Joe Musgrove regresó después de casi dos años para encargarse del último capítulo.
Y Petco Park terminó celebrando una noche prácticamente perfecta.
Chicago Cubs 0. San Diego Padres 8.
Los Padres golpearon primero.
Golpearon fuerte.
Y después de una de las actuaciones más dominantes de toda la primera jornada de estos playoffs, San Diego está a una sola victoria de continuar su camino en octubre.
📌 Lecturas recomendadas en MatchdayMX: • Crónica y balance: Schlittler domina y Ben Rice castiga con dos jonrones • Crónica y balance: White Sox sorprenden a Houston y ponen contra las cuerdas a los Astros en la Serie de Comodines • Crónica y balance: Braves remontan a Phillies con bombazo de Austin Riley y toman ventaja en la Serie de Comodines
Preguntas Frecuentes
Los San Diego Padres derrotaron 8-0 a los Chicago Cubs en el Juego 1 de la Serie de Comodines, disputado el martes 29 de septiembre de 2026 en Petco Park.
Gerardo Sanchez MatchdayMX Editorial
Analista de MLB y Fútbol Internacional. Ingeniero en Gestión Empresarial