Crónica y balance: Jakob Marsee castiga a Arizona y Sandy Alcantara aparece desde el bullpen para conseguir el primer salvamento de su carrera
Los Marlins derrotaron 4-3 a los Diamondbacks con un cuadrangular de Jakob Marsee y un salvamento histórico de Sandy Alcantara desde el bullpen.

Claves del contenido: • Miami Marlins derrotó 4-3 a los Arizona Diamondbacks en un duelo crítico en Chase Field. • Sandy Alcantara sorprendió al mundo del béisbol al registrar el primer salvamento de su carrera profesional. • La victoria mantiene vivas las esperanzas matemáticas de Miami y complica el panorama de Arizona en la lucha por el comodín.
PHOENIX — Cuando una temporada llega a sus últimos días y todavía existe una mínima posibilidad de alcanzar octubre, desaparecen las etiquetas.
Abridor.
Relevista.
Cerrador.
Lo único que importa es ganar.
Y los Miami Marlins llevaron esa filosofía hasta sus últimas consecuencias.
Jakob Marsee conectó un cuadrangular de dos carreras, Heriberto Hernández terminó con cuatro imparables y Sandy Alcantara apareció sorpresivamente desde el bullpen para cerrar la novena entrada y conseguir el primer salvamento de su carrera, mientras Miami derrotaba 4-3 a los Arizona Diamondbacks este miércoles 16 de septiembre en Chase Field.
Una victoria importante para Miami.
Una derrota dolorosísima para Arizona.
Los Marlins mejoraron a 76-77, ganaron dos de los tres encuentros de la serie y consiguieron su cuarta victoria durante sus últimos cinco partidos.
Arizona cayó a 80-73, sufrió su cuarta derrota en cinco encuentros y quedó a 3.5 juegos de los San Diego Padres por el último comodín de la Liga Nacional, con solamente nueve partidos restantes.
Pero para llegar hasta ese dramático noveno inning primero hubo que sobrevivir a una noche en la que Arizona conectó tres cuadrangulares.
Miami comienza a construir la ventaja
El partido comenzó como un duelo entre Ryan Gusto y Merrill Kelly.
Kelly realizaba la apertura número 200 de su carrera en Grandes Ligas.
Pero los Marlins no tardaron demasiado en complicarle la celebración.
Después de una primera entrada sin anotaciones, Miami comenzó a atacar durante el segundo episodio.
Jakob Marsee abrió con un doble.
Los Marlins siguieron colocando corredores y eventualmente llenaron las bases.
Entonces apareció Heriberto Hernández.
Hernández conectó un rodado dentro del cuadro hacia tercera base.
Nolan Arenado intentó completar la jugada.
No pudo.
El resultado terminó siendo desastroso para Arizona.
Una carrera cruzó el plato y el error de tiro permitió que entrara otra.
Miami 2, Arizona 0.
Los Marlins habían conseguido exactamente lo que buscaban.
Poner presión sobre un equipo que llegaba al partido prácticamente obligado a ganar.
Pero Arizona respondió inmediatamente.
Pavin Smith la manda lejos
La parte baja del segundo episodio comenzó con Pavin Smith enfrentando a Gusto.
Smith encontró el lanzamiento.
Y no hubo duda.
Cuadrangular solitario de 424 pies hacia el jardín derecho-central.
Marlins 2, Diamondbacks 1.
Chase Field despertó.
Arizona necesitaba esa respuesta.
Con San Diego peleando directamente contra ellos por el último boleto de Wild Card, cada carrera comenzaba a sentirse enorme.
Pero Miami no permitió que el impulso durara demasiado.
Porque en la siguiente entrada apareció nuevamente Jakob Marsee.
Marsee conecta el batazo grande
Tercera entrada.
Javier Sanoja estaba en circulación.
Merrill Kelly buscaba mantener el partido 2-1.
Marsee tenía otros planes.
El jardinero encontró un lanzamiento y conectó un batazo profundo hacia el jardín derecho-central.
La pelota siguió viajando.
420 pies.
Home run.
Sanoja anotó.
Marsee también.
Marlins 4, Diamondbacks 1.
Era el cuadrangular número 11 de Marsee durante la temporada.
Y terminó siendo el batazo más importante de toda la noche.
Miami ya no volvería a anotar.
No hizo falta.
Marsee continúa creciendo
La actuación de Marsee no se limitó al cuadrangular.
Terminó 2 de 3, con doble, home run, dos carreras impulsadas, dos anotadas y una base por bolas.
Además, robó una base.
Y su producción durante toda la serie fue enorme.
Marsee terminó los tres partidos contra Arizona bateando 5 de 10, con dos cuadrangulares y tres carreras impulsadas.
Cada vez que Miami necesitó una chispa, apareció.
Y el miércoles su batazo de dos carreras terminó proporcionando exactamente el margen que los Marlins necesitarían para sobrevivir.
Merrill Kelly poncha a nueve, pero paga los errores
Kelly no tuvo una mala noche desde el punto de vista del dominio.
De hecho, consiguió nueve ponches.
El problema fue que Miami aprovechó prácticamente cada oportunidad importante durante las primeras entradas.
Kelly terminó trabajando 4.2 innings.
Permitió siete hits.
Cuatro carreras, tres de ellas limpias.
Dos bases por bolas.
Y nueve ponches.
Su récord cayó a 9-14.
Para un abridor que estaba realizando la aparición número 200 de su carrera, el resultado terminó siendo amargo.
Especialmente por el contexto.
Arizona necesitaba ganar.
Kelly consiguió ponches.
Pero Miami consiguió carreras.
Gabriel Moreno mantiene con vida a Arizona
Gusto regresó para trabajar la quinta entrada con ventaja de tres.
Entonces apareció Gabriel Moreno.
El receptor venezolano estaba atravesando otra gran noche ofensiva.
Y consiguió acercar a Arizona.
Cuadrangular solitario.
La pelota viajó 384 pies hacia el jardín izquierdo.
Miami 4, Arizona 2.
Era el home run número 15 de Moreno durante la temporada.
Con ese batazo, Moreno se convirtió además en el primer receptor de los Diamondbacks desde Miguel Montero en 2011 en registrar al menos 15 cuadrangulares y 30 dobles en una misma campaña.
Arizona volvía a estar a solamente dos carreras.
Y todavía quedaban cuatro entradas completas.
Gusto no consigue completar cinco
Después del cuadrangular de Moreno, la noche de Ryan Gusto terminó.
El derecho había conseguido mantener a Arizona relativamente controlado, pero los Diamondbacks habían colocado bastante tráfico.
Gusto terminó con:
4.1 entradas. 8 hits. 2 carreras. 1 base por bolas. 4 ponches.
Arizona había conectado ocho imparables contra él.
Pero solamente consiguió dos carreras.
Eso terminó siendo enorme.
Porque Miami recurrió a su bullpen y comenzó a colocar ceros.
Cade Gibson cambia el ritmo
Cade Gibson fue el primer relevista utilizado por Miami.
Su trabajo terminó siendo fundamental.
Gibson lanzó 1.2 entradas, permitió solamente un imparable y no concedió carreras.
Además, la defensa lo ayudó.
Durante la sexta entrada, Otto Lopez inició una excelente doble matanza que terminó con una amenaza de Arizona.
Otra oportunidad perdida.
Otro cero.
Gibson eventualmente terminó acreditándose la victoria y mejoró su récord a 5-1.
Heriberto Hernández no dejó de batear
Mientras Marsee consiguió el batazo más importante, Heriberto Hernández fue el bateador más constante de Miami.
Terminó con cuatro imparables.
Cuatro.
En un partido que terminó 4-3, tener a un jugador llegando constantemente a las bases ayudó a mantener bajo presión al pitcheo de Arizona.
Miami terminó con diez hits.
Hernández tuvo cuatro de ellos.
El problema para los Marlins fue que después de la tercera entrada dejaron de anotar.
Eso significaba que su bullpen tendría que proteger la ventaja durante seis episodios completos.
Y Arizona no estaba dispuesto a desaparecer.
Ryne Nelson regresa
La noche también tuvo una noticia positiva para los Diamondbacks.
Ryne Nelson regresó de la lista de lesionados de 60 días después de permanecer fuera desde el 15 de junio por una distensión en el codo derecho.
Nelson lanzó 1.1 entradas sin permitir carrera.
En una recta final donde Arizona necesita absolutamente toda la profundidad posible, recuperar un brazo como el suyo puede resultar importante.
Pero el miércoles, el problema no estuvo en las carreras que el bullpen permitió.
Estuvo en las que la ofensiva no consiguió producir.
Jack Ralston toma la pelota
Miami entregó posteriormente el encuentro a Jack Ralston.
El derecho realizó un buen trabajo.
Pero durante la octava entrada llegó el batazo que cambió completamente la tensión del partido.
Nolan Arenado llegó a la caja.
Arizona perdía 4-2.
Ralston lanzó.
Arenado conectó.
La pelota salió hacia el jardín izquierdo-central.
413 pies.
Home run.
Miami 4, Arizona 3.
De repente, todo había cambiado.
La ventaja de tres carreras construida por Miami durante las primeras entradas se había reducido a solamente una.
Pavin Smith había conectado cuadrangular.
Gabriel Moreno había conectado cuadrangular.
Ahora Arenado también.
Tres home runs solitarios.
Y Arizona estaba a un solo batazo de empatar.
Tres jonrones, solamente tres carreras
Ese dato resume perfectamente la frustración de Arizona.
Los Diamondbacks conectaron tres cuadrangulares.
Miami solamente uno.
Pero los tres home runs de Arizona fueron solitarios.
Pavin Smith: una carrera.
Gabriel Moreno: una.
Nolan Arenado: una.
Mientras tanto, el cuadrangular de Marsee encontró a Sanoja en circulación.
Dos carreras de un solo golpe.
El béisbol muchas veces se decide así.
No necesariamente por quién conecta más batazos grandes.
Sino por quién tiene corredores cuando esos batazos llegan.
Llegamos a la novena
Miami no consiguió aumentar su ventaja en la parte alta.
Así que el marcador permaneció:
Marlins 4, Diamondbacks 3.
Quedaban tres outs.
Normalmente ese momento pertenece a un cerrador.
Pero Miami estaba lidiando con una situación complicada en su bullpen.
Pete Fairbanks y Anthony Bender habían terminado sus temporadas por lesión.
El manager Clayton McCullough necesitaba encontrar otra solución.
Y encontró una que absolutamente nadie esperaba.
Desde el bullpen apareció:
Sandy Alcantara.
Sí.
Sandy Alcantara.
El as de la rotación.
El ganador del Cy Young de la Liga Nacional en 2022.
El pitcher que lideraba las Grandes Ligas con 206 entradas lanzadas durante la temporada.
El mismo hombre que apenas dos días antes había realizado 101 lanzamientos como abridor contra estos mismos Diamondbacks.
Ahora tenía que conseguir tres outs.
Sandy Alcantara, cerrador
La situación era extraordinaria.
Alcantara había realizado 201 aperturas en Grandes Ligas.
Sus únicas ocho apariciones como relevista habían ocurrido durante su temporada de novato con St. Louis en 2017.
Nueve años después, regresaba al bullpen.
Y no para cualquier situación.
Una carrera de ventaja.
Novena entrada.
Arizona jugando por su temporada.
Alcantara enfrentó primero a Pavin Smith.
Contacto profundo.
Out.
Después llegó Tim Tawa.
Otra pelota profunda.
Otro out.
Dos fuera.
Faltaba uno.
Nootbaar mantiene viva la esperanza
Arizona se negó a desaparecer.
Lars Nootbaar llegó a la caja con dos outs.
Alcantara perdió el control del turno y terminó otorgando base por bolas.
Ahora sí.
Corredor en primera.
Dos outs.
Una carrera de diferencia.
Y el corazón de la alineación de Arizona estaba cerca.
Los Diamondbacks decidieron mover sus piezas.
Jordan Lawlar entró como corredor emergente.
Su misión era clara.
Crear presión.
Buscar segunda.
Colocarse en posición de anotar.
Y con Ketel Marte en la caja, Arizona decidió arriesgar.
Lawlar arranca
Alcantara se preparó.
Lawlar tomó distancia.
Y salió.
Intento de robo.
El receptor Joe Mack recibió la pelota.
Se levantó.
Disparo hacia segunda.
Otto Lopez recibió.
Tag.
OUT.
Partido terminado.
Arizona pidió revisión.
La tensión continuó durante algunos instantes.
Los árbitros revisaron la jugada.
La decisión se mantuvo.
Out.
Miami 4, Arizona 3.
Sandy Alcantara acababa de conseguir el primer salvamento de su carrera sin siquiera necesitar retirar al último bateador con un lanzamiento.
Joe Mack y Otto Lopez hicieron el resto.
Primer salvamento de su carrera
La línea de Alcantara:
1.0 entrada. 0 hits. 0 carreras. 1 base por bolas. 0 ponches. 13 lanzamientos.
Y una nueva estadística en su carrera:
1 salvamento.
El contexto lo vuelve todavía más impresionante.
Dos días antes había realizado 101 lanzamientos durante cinco entradas contra Arizona.
Alcantara le comunicó al cuerpo técnico que estaría disponible para ayudar desde el bullpen si era necesario.
Miami aceptó la oferta.
Y el miércoles apareció para cerrar.
El pitcher que ha construido su reputación lanzando profundo en los partidos terminó celebrando desde el montículo después de proteger una ventaja de una carrera.
Miami gana la serie
Los Marlins llegaron a Arizona para disputar tres partidos.
El lunes sufrieron una derrota dolorosa.
Miami ganaba tarde, pero Corbin Carroll conectó un cuadrangular de dos carreras en la novena y Arizona se impuso 8-7.
Parecía el tipo de derrota capaz de destruir una serie.
Miami respondió.
El martes ganó 4-2 en 11 entradas, gracias al doble de tres carreras de Esteury Ruiz.
Y el miércoles volvió a ganar.
4-3.
Resultado final de la serie:
Miami 2, Arizona 1.
Los Marlins mejoraron a 76-77.
Todavía están por debajo de .500.
Todavía necesitan una combinación extremadamente complicada para mantener vivas sus aspiraciones de postemporada.
Pero siguen jugando.
Y siguen ganando.
Arizona desperdicia otra oportunidad
Para los Diamondbacks, la historia es mucho más dolorosa.
San Diego había derrotado 9-3 a Colorado durante la misma jornada.
Eso significaba que Arizona prácticamente estaba obligado a responder.
No pudo.
Los Diamondbacks cayeron a 80-73.
Y ahora están 3.5 juegos detrás de los Padres por el último comodín de la Liga Nacional.
Quedan solamente nueve partidos.
Nueve.
El margen para reaccionar se está terminando.
Cuarta derrota en cinco partidos
El momento tampoco ayuda.
Arizona ha perdido cuatro de sus últimos cinco encuentros.
Y ocurre exactamente cuando cada partido tiene mayor peso.
Los Diamondbacks tuvieron oportunidades contra Miami.
Conectaron diez hits.
Tres fueron cuadrangulares.
Gabriel Moreno tuvo tres imparables.
Merrill Kelly consiguió nueve ponches.
Pero no fue suficiente.
Miami también terminó con diez hits.
La diferencia estuvo en cómo los convirtió en carreras.
Moreno sigue encendido
Dentro de la derrota, Gabriel Moreno volvió a tener una actuación sobresaliente.
Terminó 3 de 4 y elevó su promedio a .307.
Además conectó su cuadrangular número 15.
Moreno incluso estuvo cerca de completar el ciclo.
Su temporada ofensiva continúa siendo uno de los puntos positivos de Arizona.
Pero en septiembre los logros individuales pasan a segundo plano.
Arizona necesita victorias.
Y el miércoles no consiguió una.
Diez hits por lado
La línea final fue extremadamente pareja.
Miami: 4 carreras, 10 hits, 0 errores.
Arizona: 3 carreras, 10 hits, 1 error.
Misma cantidad de imparables.
Una sola carrera de diferencia.
Y un error que tuvo consecuencias.
Arizona permitió dos carreras durante la segunda entrada en una jugada que incluyó el mal tiro de Arenado.
Después el propio Arenado intentó compensarlo con su cuadrangular en la octava.
Pero aquella carrera adicional de Miami terminó siendo decisiva.
Marsee fue la diferencia ofensiva
Heriberto Hernández tuvo cuatro hits.
Pero el jugador que cambió el partido con un solo swing fue Jakob Marsee.
Su doble comenzó el rally de la segunda.
Su cuadrangular de dos carreras en la tercera colocó a Miami adelante 4-1.
Y esas terminaron siendo las últimas carreras de los Marlins.
Durante seis entradas completas, Miami no volvió a anotar.
Pero tampoco necesitó hacerlo.
Porque su bullpen resistió.
Y entonces apareció Sandy
Esa será la imagen que probablemente quede de este partido.
No los tres cuadrangulares de Arizona.
No los nueve ponches de Kelly.
Ni siquiera necesariamente el home run de Marsee.
Será Sandy Alcantara entrando desde el bullpen para lanzar la novena.
Uno de los abridores más resistentes de su generación.
Un pitcher que ya había superado las 200 entradas durante la temporada.
Dos días después de lanzar 101 pitcheos.
En septiembre.
Con la temporada de Miami todavía respirando.
Alcantara levantó la mano.
Dijo que podía ayudar.
Y ayudó.
Joe Mack termina convirtiéndose en héroe
Aunque el salvamento oficialmente pertenece a Alcantara, el último out fue responsabilidad directa de Joe Mack.
Lawlar tiene velocidad.
Arizona necesitaba desesperadamente colocar el empate en posición de anotar.
Mack entendió perfectamente la situación.
Recibió.
Soltó rápidamente.
Y su tiro llegó a tiempo.
Otto Lopez completó la jugada.
La revisión confirmó la decisión.
Out.
Juego.
Serie.
Una ejecución defensiva perfecta en el momento más importante de la noche.
Arizona queda contra las cuerdas
Ahora los Diamondbacks enfrentarán una situación complicada.
San Diego está 3.5 juegos adelante.
Quedan nueve.
Y Arizona necesita comenzar a recuperar terreno inmediatamente.
Los Diamondbacks abrirán una serie de tres partidos contra los New York Yankees en Chase Field.
Después llegará la última semana.
No existe espacio para una mala racha.
No existe margen para desperdiciar oportunidades.
Y después de perder dos de tres contra Miami, la presión será todavía mayor.
Miami todavía sueña
Los Marlins están en una situación igualmente complicada, pero llegaron al cierre jugando su mejor béisbol.
Han ganado cuatro de sus últimos cinco.
Están a solamente un juego de alcanzar .500.
Y aunque sus posibilidades de postemporada siguen siendo reducidas, matemáticamente todavía tienen razones para competir.
Ahora tendrán un día libre.
Después viajarán a San Diego.
Sí.
Precisamente contra los Padres.
El mismo equipo que Arizona está intentando alcanzar.
Miami todavía puede influir muchísimo en cómo termina la carrera por el último comodín.
Una noche extraña y memorable
Jakob Marsee conectó el batazo decisivo.
Heriberto Hernández consiguió cuatro hits.
Pavin Smith, Gabriel Moreno y Nolan Arenado conectaron cuadrangulares.
Merrill Kelly ponchó a nueve.
Joe Mack consiguió el tiro final.
Pero la historia inevitablemente termina regresando a Sandy Alcantara.
201 aperturas en Grandes Ligas.
Primer salvamento de su carrera.
Y llegó en septiembre de 2026, apenas dos días después de realizar 101 lanzamientos.
No existe una mejor demostración de lo que significa jugar cuando la temporada está en juego.
Marcador final: Miami Marlins 4-3 Arizona Diamondbacks.
Ganador: Cade Gibson (5-1). Perdedor: Merrill Kelly (9-14). Salvamento: Sandy Alcantara (1). Figura ofensiva: Jakob Marsee — 2-3, HR, 2B, 2 RBI, 2 R, BB. Heriberto Hernández: 4 hits. Miami: 76-77. Arizona: 80-73.
Los Diamondbacks conectaron tres cuadrangulares.
Miami solamente uno.
Pero cuando llegó el momento de conseguir los últimos tres outs, los Marlins hicieron algo que nadie esperaba.
Entregaron la pelota a su as.
Sandy Alcantara entró como cerrador, Joe Mack atrapó a Jordan Lawlar intentando robar segunda y Miami abandonó Chase Field con una victoria que mantiene viva su temporada y complica enormemente el camino de Arizona hacia octubre.
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Preguntas Frecuentes
Alcantara entró desde el bullpen en la novena entrada con una carrera de ventaja. Tras retirar a dos bateadores, otorgó una base por bolas, pero el juego terminó cuando el receptor Joe Mack puso fuera en segunda base a Jordan Lawlar en un intento de robo.
Gerardo Sanchez (MatchdayMX)
Analista y redactor en MatchdayMX. Cobertura en profundidad de fútbol, táctica, estadísticas avanzadas y pronósticos deportivos.